La provincia de Castellón es una zona costera, por lo que desde siempre ha sufrido el ataque de piratas que buscaban encontrar ricos botines en los pueblos que se extendían por la costa castellonense. Así que a partir del siglo XVI se comenzaron a construir defensas en la costa, torres de vigilancia que servían para avisar de la llegada de barcos hostiles y servir, en muchos casos, como elemento disuasorio para evitar esos ataques.

Estas torres alertaban a los habitantes de los pueblos de la llegada de los piratas, de manera que se podía organizar una defensa para evitar el ataque. Varias de estas torres han desaparecido de la costa castellonense, aunque otras permanecen intactas, más o menos.

Estas torres coronan parte del paisaje de la costa de Castellón y aunque a la mayoría de ellas no se puede acceder, forman parte de la postal que se recoge de la zona litoral de Castellón. Estas son las principales torres que continúan en pie y que pueden visitarse, al menos por fuera.

  • Torre del Mar,en Burriana: Está ubicada en el Grao de Burriana, en el paraje del Clot de la Mare de Deu, la desembocadura del Río Seco. Tiene planta cuadrada y una altura de 10,2 metros y dos plantas, aunque en otros tiempos tenía tres. Tiene ventanas defensivas y un pesebre para alimentar a los caballos y un pozo del que se proveían de agua.
  • Torre de San Vicente, en Benicàssim: Se encuentra en Benicàssim y da nombre a la playa del Torreón. Tiene planta cuadrada y es bastante más grande que la anterior. La entrada se encuentra ubicada a 2,5 metros del suelo y actualmente la han hecho visitable. Dentro hay un Centro de Interpretación que explica todo lo que hay que saber de esta Torre, incluso con un audiovisual y un sistema de Realidad Virtual. La visita es muy aconsejable.
  • Torres La Colomera y la Cordà: Estas dos torres se encuentran en el recorrido de la Vía Verde y son dos pequeñas torres circulares que servían de apoyo a la Torre del Rey de Oropesa del Mar. Actualmente están semiderruídas y no pueden visitarse, aunque la Torre de la Cordà se ha habilitado parcialmente y se ha instalado una escalera metálica para acceder al interior.
  • Torre del Rey: Es la torre de vigilancia más grande de la provincia. Se ubica junto al faro de Oropesa del Mar y en su privilegiada situación ofrece unas vista espectaculares de la costa. Se puede visitar haciendo la solicitud en la Tourist Info de Oropesa del Mar, ubicada en la plaza París, frente a la playa de la Concha.
  • Torre La Sal, Cabanes: A 100 metros de la playa se encuentra esta torre de planta cuadrada. Está junto al Parque Natural El Prat de Cabanes-Torreblanca y servía de puesto de vigilancia en la zona.

Torre Badum en las rutas senderismo de Sierra de Irta

  • Torre Nostra o Torre Nova, Torreblanca: Se trataba de una torre aislada y se encuentra cerca del Parque Natural El Prat de Cabanes-Torreblanca. Es de planta cuadrada, con una longitud por cara de 8,7 metros y tiene una altura de 9 metros. Sus muros tienen un metro de espesor y con el paso del tiempo, se ha edificado a su lado, quedando integrada en el núcleo urbano de la zona.
  • Torre de doña Blanca de Cardona, en Torreblanca: La Torre del Marqués fue heredada por doña Blanca de Cardona, quien podría ser doña Blanca de Aragón, nieta de Jaime II de Aragón. Se cree que puede ser quien dio nombre a la población. Tiene una planta cuadrangular y cuatro plantas, almenada y con una pequeña arcada y una puerta de entrada con un arco de piedra de medio punto, de madera y blindada con clavos metálicos.
  • Torre de Cab i Corb, en Alcocebre: Está ubicada en la zona de este nombre en Alcocebre y tiene planta cuadrangular, con tres alturas. Se construyó en el año 1427 y se mantiene en buenas condiciones pese al tiempo transcurrido. Se llega hasta ella desde el camino de Cap i Corb o desde el camino de l’Atall y se comunicaba con la Torre de Torrenostra y la Torre de Ebrí, en la Sierra de Irta.
  • Torre de Ebrí, en Alcalà de Xivert: Desde una altura de 499 metros sobre el nivel del mar, desde la Torre de Ebrí se divisa Peñíscola, Alcocebre, Alcalà de Xivert, Torrenostra y el Desierto de las Palmas, lo que convierte a esta torre en una de las mejor situadas en la provincia, ya que abarca mucho territorio y divisaba un horizonte lejano en el Mediterráneo.
  • Torre Badum, en Peñíscola: También está situada en la Sierra de Irta, cerca de Peñíscola. Tiene una altura de 11 metros y no se sabe con certeza si pertenecía al Castillo de Xivert o al Castillo de Peñíscola. Se accede con facilidad y una de las actividades más placenteras es llegar caminando desde Peñíscola hasta esta torre, para después continuar caminando y llegar hasta las espectaculares calas que se abren entre los acantilados de la Sierra de Irta.
Compartir