Las costas de los pueblos de la provincia de Castellón tienen, probablemente, alguna de las mejores playas de España. Lugares como Peñíscola, Oropesa del Mar o Benicàssim, por nombrar solo alguna de estas poblaciones convertidas en un referente de la época vacacional, son realmente espectaculares. Pero además de estas playas, dotadas con todos los servicios necesarios para disfrutar del baño y el sol, cuentan con una rica historia y monumentos que nos la cuentan.

En Oropesa del Mar podemos ver la Torre del Rey, una de las fortificaciones levantadas durante el siglo XVI para defenderse de los ataques de los piratas berberiscos que asolaban las costas de la provincia de Castellón. Esta torre se vendió al rey Felipe II, lo que le valió el nombre por el que la conocemos hoy en día.

La Torre del Rey, una de las torres defensivas de Castellón

La Torre del Rey es una construcción renacentista con forma de cubo y construida con piedras sillares que destaca sobre el Peñón de Oropesa del Mar, junto al faro. A lo largo de los siglos ha sufrido varias remodelaciones que le han dado una mayor resistencia y presencia. Es una de las fortificaciones que ha perdurado en perfecto estado tras las numerosas batallas que se han librado a sus pies.

Se puede visitar durante el verano de martes a domingo de cinco y media de la tarde hasta las ocho y media, mientras que durante el resto del año ha de reservarse la visita en la Oficina de Turismo. Los grupos pueden dirigirse hasta el Centro de Interpretación Naturhiscope y pedir cita para visitar esta fortaleza defensiva que recuerda el pasado de Oropesa del Mar. Es una buena opción para compaginar con la visita al casco histórico de Oropesa del Mar, algo que no puede faltar durante los días de vacaciones en Oropesa del Mar.