Peñíscola no solo cuenta con rincones medievales y turísticos, sino que la Naturaleza es también uno de los alicientes con los que cuenta esta población costera de la provincia de Castellón. Uno de esos puntos de interés y que sorprende al visitante por la conservación del espacio natural es el Marjal de Peñíscola, que se encuentra en la zona costera, detrás de la Playa Norte .

El Marjal de Peñíscola se puede recorrer a pie, gracias a una larga pasarela de madera que atraviesa esta zona con abundante vegetación de humedal y una fauna abundante y propia de estos espacios de agua dulce junto al mar Mediterráneo. En el recorrido del Marjal de Peñíscola se puede disfrutar de la contemplación de todo ello gracias a varios puntos de observación instalados para ello.

Marjal natural de peñiscola

El Marjal de Peñíscola es un humedal en el que viven los últimos ejemplares de Samaruc y Fartet

El Marjal de Peñíscola cuenta con una importante fauna en la que destacan los últimos ejemplares que quedan de Samaruc y Fartet, dos peces que solo viven en estas aguas estancadas, que conforman un ecosistema único en el que también se pueden ver distintos tipos de patos y otras aves.

Es bastante sorprendente encontrar este tipo de vegetación en medio de la población turística, que se mantiene íntegro y protegido de la voracidad de la urbanización de la costa. El Marjal de Peñíscola es un rincón tranquilo en medio de la población turística que permite pasear y sentirse en calma disfrutando de la naturaleza en estado puro.