A solo cinco kilómetros de Segorbe encontramos la localidad de Navajas, un pueblo pequeño que esconde uno de los parajes naturales más bonitos y curiosos de la provincia de Castellón. Se trata del Salto de la Novia, un paraje acondicionado para disfrutar de un buen rato al aire libre y que sirve, además de zona de baño gracias al paso del río Palancia por este entorno natural.

En el paraje destaca una cascada, que aunque resulta muy espectacular, no es lo que da nombre al entorno. Muchos creen que esta cascada artificial, que cae sobre el río Palancia creando una imagen muy especial es el Salto de la Novia, pero realmente, el nombre proviene de una triste y curiosa leyenda que, dicen, tuvo lugar en Navajas.

El Salto de la Novia recibe su nombre de dos piedras que se encuentran en un lugar donde el río se estrecha y desde donde se puede cruzar de un salto. La tradición dice que antiguamente, los novios se reunían en ese lugar antes de la boda y, como prueba de amor, cumplían con un sencillo y ancestral ritual.

La novia debía de saltar de una piedra a la otra y así, conseguía que el matrimonio tuviera muchos años de felicidad, que llegaran muchos hijos sanos y que la felicidad reinara siempre. Pero una novia, al saltar, perdió el equilibrio y cayó a las bravas aguas del rio Palancia, que ese día bajaba con mucho caudal.

Perdió el sentido y fue devorada por las turbulentas aguas. El novio, al ver a su amada en peligro, se lanzó a socorrerla, pero quiso la mala suerte que también falleciera ahogado. Desde entonces, el lugar tuvo esta negra leyenda como tarjeta de presentación.

Por suerte, se trata de una leyenda y son muchas las personas que se dan cita en el Salto de la Novia durante la primavera, el verano y el otoño para disfrutar del buen clima que siempre disfrutamos en la provincia de Castellón.

El acceso es libre, pero durante los meses de verano el ayuntamiento cobra una cantidad de dos euros por persona para acceder, una cantidad simbólica que se utiliza para realizar labores de limpieza y conservación del espacio natural. Una buena opción para pasar una jornada al aire libre y disfrutar de uno de los rincones más atractivos de la provincia.

Se accede al paraje natural del Salto de la Novia por un camino que recorre el río Palancia en su margen derecho, que parte de una plaza que tiene una estatua de los novios que, según cuenta la leyenda, sufrieron ese trágico final.

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