Castellón está a punto de comenzar su fiesta grande y para disfrutar bien de las fiestas de la Magdalena no hay que olvidar la extensa gastronomía que es protagonista de estos días festivos. Aunque es fácil poder degustar todas estas especialidades castellonenses, es durante la Magdalena cuando son más populares y se pueden encontrar en más sitios.

La fiesta central es la subida a la Magdalena, el domingo por la mañana. Es el momento de vivir con más intensidad la tradición de la Magdalena y cuando se almuerza una de las especialidades más tradicionales de Castellón. Un almuerzo nada complicado de hacer y que es parte de la tradición de la Romería a la Magdalena.

Se trata de la tortilla “de fabes, que acompaña a muchos de los romeros que llegan hasta la Ermita de La Magdalena y que sirve de refrigerio a mitad de camino. La tortilla de habas es uno de los elementos indispensables para la subida a la Magdalena y aunque es un plato muy sencillo de elaborar, se reserva para este especial momento.

Los Ximos, un clásico de las fiestas de Castellón

A media mañana, para merendar o en cualquier momento, si hace falta. Nunca ha de faltar un Ximo en el los días de la Magdalena. Se trata de un bocadillo al que se le corta una punta y se vacía. En lugar de la miga se rellena con un sofrito de tomate, atún, huevo, pimiento y piñones.

Luego se fríe, de manera que quede todo bien compacto. Es uno de los productos más conocidos de Castellón y cuando se prueba, no se puede evitar repetir. Igual que el Ximo, la coca de tomate, cubierta o descubierta, de verdura o de cebolla, es una de las especialidades de la gastronomía de Castellón que no se pueden dejar de probar para almorzar, merendar o simplemente matar el gusanillo entre horas.

Los “cacaus i tramuços”, es decir, los cacahuetes y altramuces son indispensables a la hora de acercarse a una colla o al mesón del vino, junto a los embutidos secos como las longanizas, los chorizos o las “botifarres”.

”Els bunyols”, también indispensables para las fiestas de la Magdalena

Otro de los bocados indispensables de la gastronomía de Castellón en las fiestas de la Magdalena son los buñuelos de higo, que se conocen como “bunyols de figa” o “figues albardaes”. Este dulce está compuesto por una masa frita rellena de higos secos. Se consume en cualquier momento, aunque el desayuno y la merienda son los momentos preferidos por los castellonenses para disfrutar de esta delicia.

Hay quien los toma con chocolate, pero normalmente se degustan con vino dulce, como el moscatel o la mistela. Una pequeña delicia que hay que disfrutar durante las fiestas de la Magdalena para vivirla tan plenamente como un castellonense.

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