Los primeros fibers ya están llegando a los distintos cámpings que la organización del FIB ha habilitado para esta 24ª edición del FIB. Se espera que pronto haya una ocupación de 5.000 personas, que han elegido esta modalidad para alojarse en la población castellonense durante estos días en los que Benicàssim se convierten en el epicentro de la buena música en directo. Los días previos al festival se van montando las tiendas y los fibers aprovechan para descubrir las bondades de la ciudad castellonense.

A partir del día 17 de julio, además, se han habilitado 10.000 plazas más en trenes de media distancia y cercanías para acercar a los fibers hasta el recinto de festivales benicense. Los cercanías servirán de lanzadera desde Castellón, así que se facilitará el acceso al FIB desde la capital.

En cuanto a asistencia, se espera una asistencia diaria de 40.000 asistentes, algo inferior al año pasado, pero con un número de fibers que no romperá récords pero que garantiza que un año más, este festival sea todo un referente para el verano de Castellón e incluso de España.