La Playa del Serradal está situada en la parte Norte del término de la capital de la Plana y conecta esta con la vecina población de Benicàssim. Parte de la desembocadura del Río Seco y tiene una longitud de 1.600 metros y una anchura media de 100 metros, lo que garantiza que no exista una gran aglomeración de personas en ella.

Un elemento que le permite destacar sobre las otras playas de la provincia es la existencia de una zona considerada de protección, donde se han recuperado alguna de las dunas que se extendían a lo largo de la arena y que  hoy es parte del encanto de esta extensa playa castellonense. En esta zona anidan diversas especies de aves y crece vegetación autóctona de la zona.

Esta zona de protección dunar está separada de la carretera que lleva desde el Grao de Castellón a Benicàssim por un paseo, que incluye un carril bici y que suele estar muy frecuentado, tanto en verano como en invierno, por personas que practican el ciclismo, el patinaje o el running.

La playa está considerada como semiurbana y cuenta, al igual que el resto de playas de Castellón con los servicios adecuados para que se haya otorgado la Bandera Azul, que acredita su calidad como destino turístico. Es una playa de ocupación media y su extensión permite que se pueda estar cómodamente en ella. Su cercanía tanto al Grao de Castellón por el Sur y Benicàssim al Norte permite que se pueda acceder a los restaurantes y servicios de ambas poblaciones.

Datos de interés:

  • Longitud: 1600 m.
  • Anchura media: 100 m.
  • Ocupación: Media 
  • Playa semiurbana, duchas, alquiler hamacas y parasoles, servicios

La Playa del Serradal discurre entre la desembocadura del Río Seco y el límite con el término municipal de Benicàssim. En este tramo, la playa sigue estando separada de la carretera por un paseo marítimo, lo que permite un fácil y seguro acceso a la zona de arena, completamente separada de la carretera que discurre entre el Grao y Benicàssim.

El elemento diferenciador más importante de esta playa es la existencia de una zona de protección dunar, donde se ha desarrollado vegetación y en la que nidifica el Chorlitejo patinegro. El Plan de Regeneración Dunar fue puesto en práctica durante el año 1990 y ha dado como resultado la existencia de pequeñas dunas móviles y semifijas. Esta medida de protección medioambiental es compatible con su uso como zona de baño, gracias a la buena señalización y a la sensibilidad del público, el cual puede acceder a la orilla siguiendo unos caminos perfectamente marcados y visibles que discurren entre las pequeñas dunas y las plantas.

En el año 2014 y, por primera vez en la historia, la playa del Serradal de Castellón, ha sido galardonada con esta acreditación, la cual, se suma a las ya reconocidas anteriormente: la Playa del PinarParque Litoral y la Playa del Gurugú.